Las Peñas de Riglos, Huesca

Las Peñas de Riglos, Huesca

En algunos rankings que circulan por ahí, está catalogado como uno de los 50 pueblos más bonitos de nuestra querida geografía: la geografía de España. Otro de los lugares maravillosos que no se pueden dejar de visitar, al menos una vez en la vida.

Estas formaciones rocosas que se aprecian en la foto, de forma espectacular, se denominan Los Mallos de Riglos. O el Reino de Los Mallos, que también se dice en otras fuentes que informan de este lugar. Excepcional sin exageraciones.

El Reino de los Mallos lo forman una serie de pueblos situados en las inmediaciones de estos caprichos de la naturaleza: Riglos, situado al mismo pie de los Mallos, Centenero, Ena, La Peña, Rasal, Salinas de Jaca, Santa María, Triste, Villalangua y Yeste. El origen de este “Reino” lo encontramos en tiempos del rey Pedro I de Aragón, que entregó a su esposa como dote un pequeño territorio del Prepirineo oscense abarcado por los pueblos citados.

“Al Noreste de la ciudad de Huesca, en la comarca de Hoya de Huesca, a una altitud de 678 m, se elevan unas formaciones geológicas de impresionante tamaño, con paredes de hasta 300 metros de alto.” Reza el anuncio de una página informativa de Aragón, bajo el título “Los Mallos de Riglo”

Y Las Peñas de Riglos tal y como puede apreciarse en la fotografía superior, se encuentra asentado en plena Sierra de Loarre, en la vega del río Gállego, y tiene como telón de fondo las espectaculares formaciones de los Mallos.

Su casco urbano se acopla al terreno creando un trazado irregular de calles. En la segunda mitad del S. XI se fortificó conservándose hasta hoy algunos restos de su muralla. Su reconstrucción como núcleo urbano data del siglo XVII.

Y digna de ver, la iglesia de Nuestra Señora de los Mallos que pertenece al siglo XVII y está ubicada en la parte más alta del pueblo de Riglos. Justo en la base de los impresionantes macizos rocosos. En ella se guardan las tallas románicas de la Virgen del Mallo y la Virgen de Carcavilla. Consta de una nave de tres tramos y una capilla Mayor de la segunda mitad del S. XVII. La nave central está cubierta con bóveda de lunetos y las laterales con aristas.

Que es un paraíso para montañeros y escaladores, ya no queda la menor duda. El Puro, El Pisón, Castilla, Volaos, Cuchillo, Frenchín, Visera y Fire, son los nombres que al parecer inspiraron sus caprichosas formas redondeadas, y por lo tanto, así se conoce cada uno de éstos enormes riscos.

Otra de las beldades que nos proporciona esta maravillosa tierra, sin duda en todo el globo, y el placer de ofrecerla como habitante cercano, aquí, en España.

Otra perspecitva de estos colosos calizos